proyecto: sala experimental
características: 570 m2
localizacion: madrid
realización: 2006
Sala sumergida en las profundidades marinas, donde aislados del mundo, fluye la creatividad sin ninguna contaminación externa.
Sala experimental que da cabida a cualquier expresión artística.
Si alguna vez has buceado, habrás sentido esa paz de la que hablan. Donde sólo se escucha tu respiración, donde los movimientos son lentos, donde pierdes la noción del tiempo, donde los colores a medida que desciendes van desapareciendo. En definitiva, sientes estar en otro mundo.
Este fue nuestro punto de partida, transmitir esa sensación.
Hicimos el recorrido de un submarinista desde el momento antes de tirarse al agua, que sería la cota 0 o la calle, hasta una inmersión profunda recorriendo imaginarios arrecifes, cuevas, precipicios, barcos hundidos…
Decidimos cubrir todo el local con una piel metálica para conseguir una mayor reflexión de la luz, creando juegos de luces, reflejos, claro oscuros…
La iluminación es directa en puntos determinados y en otros, para multiplicar reflejos, rebota sobre espejos móviles ocultos.
Las diferentes profundidades permiten que los espectáculos (teatro, proyecciones, conciertos, exposiciones, performances, exhibiciones...) se puedan ver desde cualquier ángulo.
